NOTA DE OPINION: LA INNOVACION COMO HABITO ESTRATEGICO
Una confusión habitual hasta en ámbitos académicos es la definición correcta cuando se logra algo nuevo (aparato, procedimiento, uso, etc.) que antes no existía, o al menos no se sabía que existía.
¿Se trata de un invento o de una innovación? Vamos a las definiciones de la RAE;
- Invento: Acción y efecto de hallar o descubrir algo nuevo o no conocido.
- Innovación: Acción y efecto de mudar o alterar algo, introduciendo novedades.
En definitiva, invento es “el hallazgo de algo no conocido”, mientras que la innovación es “mudar o alterar algo introduciendo novedades”
Un invento descubre o produce una solución o mecanismo técnico sin antecedentes directos en su principio de funcionamiento y se puede patentar.
Una innovación es crear una estructura original útil con piezas preexistentes.
Ahora bien, si lo llevamos al terreno de la dirección empresarial, veremos que la labor habitualmente tiene mucho de innovación pura. Nadie pediría a un empresario que invente el banco, los impuestos, los sistemas de gobierno, las grandes líneas de pensamiento administrativo, la contabilidad, etc.
En cambio, sí, un empresario se caracteriza por adaptar esos elementos conocidos con usos distintos.
Hasta diría que la capacidad de innovación es inversamente proporcional al tamaño del emprendimiento. Cuando se “arranca desde abajo” con una empresa unipersonal y se va creciendo de a poco, grandes dosis de innovación son “condición necesaria” para lograr sobrevivencia de la empresa primero y crecimiento después.
En definitiva, inventar es para pocos, pero innovar es una cuestión de postura filosófica frente al desafío: tomo lo que ya inventaron otros y lo adapto o lo mezclo distinto para lograr un uso que me sirva.
No siempre el uso “establecido o común” es lo que se necesita para “esta” empresa en “este” tiempo.
Lo que no puede faltar nunca para innovar es el “criterio lógico” (habitualmente llamado sentido común), que debe sobreponerse a la comodidad de la costumbre y/o de lo que hacen todos
Para innovar no hay que dar nada por sentado en cuanto a usos y costumbres.
Un buen emprendedor es un buen innovador y un buen consultor también lo es.
Para terminar una anécdota personal: alguna vez en una librería imaginé que los clips metálicos de ganchos (no los pequeños) podría usarlos para los paquetes de cocina abiertos como yerba, azúcar, café y hasta sachet….el resultado: ¡una excelente innovación exitosa!
Ese mismo ejercicio mental de ver un clip de papelería y transformarlo en un cierre hermético de cocina es exactamente lo que hace una PyME cuando toma un software contable estándar y lo adapta como tablero de control logístico, o cuando reconfigura un turno de trabajo para eliminar un cuello de botella.
¿Ud. se anima a pensar unos minutos en cuántas innovaciones exitosas ha aplicado en su vida empresarial? ¡Verá que son muchas más de las que sospechaba!
Nota editorial: En el libro “50 Herramientas para Potenciar una PyME” (Lea Ed. 2026), se aplica justamente esta premisa mediante el Estilo Editorial MHFFT (Método, Herramienta, Fundamento y Ficha Técnica): una arquitectura que independiza cada herramienta y permite intervenir y tomar decisiones en pocas páginas, sin rodeos teóricos.
Néstor Setzes – Creador del Método SICFIE® – Autor del libro “50 Herramientas para Potenciar una PyME” – www.sicfie.com.ar
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