NOTA No 40:    LA CARTERA DE NEGOCIOS

Casi todas la empresas cuentan con distintas “unidades” o “negocios” que generan resultados dentro de la misma.   A veces esos negocios pueden identificarse claramente por ser de distinto rubro o actividad, y a veces simplemente se los puede segmentar por familia de productos ofrecidos.

Una vez identificados los distintos negocios de la empresa, es muy conveniente observarlos estratégicamente, ya sea en forma individual (análisis), como en su relación al conjunto (síntesis).

Respecto de lo referido al análisis de cada negocio dentro de la empresa, las herramientas mas habituales que pueden mencionarse son el cuadro de resultados desagregados, los costos desagregados, los valores patrimoniales comprometidos en cada uno, las evoluciones individuales de deudas y cuentas a cobrar, etc., llegando siempre a la conclusión de “que” y “cuanto” es lo que aporta cada uno al total del sistema, no solo en dinero sino también en el cumplimiento de los otros valores de la visión empresaria.

Pero el gran desafío y el mas riesgoso en realidad, es interpretar esos comportamientos individuales en el todo de la empresa, y es aquí donde se necesita una gran dosis de razón y talento.

La Administración como ciencia aporta algunas herramientas válidas para hacerlo, siendo una de las mas usuales la Matriz BCG.

Dicha matriz ubica a cada uno de los negocios de la empresa en uno de cuatro cuadrantes, que surgen de la relación entre el mercado y la del propio negocio, calificándolo en “Estrella”, “Incógnita”, “Vaca lechera” o “Perro” según el cuadrante donde se ubique.

En una adaptación particular del “SICFIE” y para PyMEs, la relación queda establecida entre el crecimiento del mercado en el que se actúa y las ganancias operativas que aporta el negocio, siendo que cada cuadrante queda conformado de la siguiente manera:

  Negocio Incógnita  
  Negocio Estrella  

      crecimiento +

  Negocio Perro  
  Negocio Vaca lechera  

                           0  –

    decrecimiento –

                                                                     !

                           ganancias +                       0                        pérdidas –

MERCADO                                                         NEGOCIO

El eje vertical representa al situación de demanda del mercado en el que se actúa, lo que implica que los negocios “Estrella” e “Incógnita” participan en mercados en crecimiento, mientras que los negocios “Vaca lechera” y “Perro”  participan en mercados neutros o en decrecimiento.

El eje horizontal representa la situación particular del negocio en sí, en cuanto a su aporte de ganancias o pérdidas a la organización.  Esto implica que los negocios “Incógnita” y “Perro” tienen flujos de tesorería negativos, mientras que los “Estrella” y “Vaca lechera” los tienen positivos.

Ahora bien, una vez identificado cada negocio de la empresa en el cuadrante correspondiente se pueden obtener conclusiones mas que interesantes respecto del comportamiento mas adecuado de la empresa respecto de cada negocio en aspectos como inversiones, esfuerzos, recursos, tiempos, energías, estrategias, etc.

Generalmente los negocios “Vaca lechera” con sus ganancias solventan las inversiones siempre necesarias que requieren los negocios “Incógnita”.  El secreto aquí es no comprometer a los primeros por encima de lo que pueden aportar, ya que seguramente derivará en la destrucción de los mismos.   Esto último es una causa muy habitual de convocatorias y quiebras de empresas exitosas que intentan con negocios que no conocen y que no tienen planificaciones adecuadas de las inversiones.

Por otro lado, los negocios “Estrella” generalmente comprometen todas sus ganancias o mas en solventar su propio crecimiento para posicionarse adecuadamente en el mercado mientras se mantenga en crecimiento. De esto dependerá cuanto duren luego las “Vacas lecheras”, que son el verdadero “motor” de la empresa.

Por último, los negocios “Perro”, una vez detectados, deben desaparecer vía desprendimiento, cierre, etc., salvo que se decida mantenerlos como gasto estratégico, siempre y cuando eso potencie ganancias de los otros negocios y en una medida que lo justifique.

Como se puede observar, es de vital importancia este tipo de síntesis estratégica de cada empresa por pequeña que sea.  Ello derivara sin dudas en mejoras significativas en la administración de los recursos y las energías, y por ende en la productividad general de la organización, además de disminuir drásticamente las posibilidades de error en las decisiones de inversión.

Néstor Setzes

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