Actualidad económica 1-06-19

Después de un último mes donde se mantuvo una tensa calma en cuestiones económicas, el Gobierno apunta a llegar a las elecciones generales con las pocas armas que tiene hoy en día. En principio y como “mascarón de proa”, mantener en caja el tipo de cambio aparece en primer lugar; con un dólar inestable y lejos del control de las autoridades monetarias sería casi un certificado de defunción electoralmente hablando para el oficialismo. Como ya vimos en innumerables oportunidades, las subas del dólar se corren inevitablemente, antes o después, a los índices inflacionarios. Por ahora parece mantenerse la calma cambiaria, pero la batalla nunca se puede dar por ganada en estos ámbitos. Por otra parte, las autoridades confían en reactivar el consumo (que ha caído a niveles casi alarmantes) en la medida que se vayan terminando de cerrar los acuerdos paritarios de los grandes gremios (sobre fin del mes de mayo, cerró su acuerdo el gremio de Comercio, el más grande del país) y los asalariados vayan recuperando lentamente su poder de compra. No mucho más que esto se vislumbra en el horizonte económico a corto plazo. Cierto es que los índices inflacionarios parecen empezar a ir tendiendo a la baja en los próximos meses, buscando como objetivo llegar a guarismos cercanos al 2 % mensual. Como siempre comentamos, ciclópea tarea tendrá el Gobierno entrante en tratar de encauzar la economía por una senda de crecimiento. Para el desarrollo económico habrá que esperar que las variables se estabilicen y plantear las reformas de fondo que, de una buena vez, nos lleven hacia un horizonte de normalidad.

Claudio Cucatto