Actualidad económica 1-11-20

Tal cual lo marcábamos en el comentario de actualidad del mes pasado, el clima de incertidumbre sigue reinando la coyuntura económica.

Si se busca el camino de tratar de entender el porqué de la delicada situación, inevitablemente caemos en dos razones que indudablemente están entrelazadas entre sí.

No tenemos dudas que desde el ala política del gobierno de turno, las señales sobre cuestiones importantes de gestión no son nada claras, y porque no decir confusas. La situación que todos percibimos sobre el “doble comando”, o porque no, sobre quién toma las decisiones políticas, generan un clima nada halagüeño. Inclusive, hasta se está discutiendo y poniendo en duda uno de los pilares del Capitalismo, como es la propiedad privada (ante la actitud casi ausente de la Justicia Argentina). En un contrasentido incomprensible, los que violan el derecho de propiedad reciben subsidios por parte del Estado;  un mensaje a la Sociedad que parece casi perverso ante la difícil situación de parte de la población que vieron menguados sus ingresos como consecuencia de las medidas de aislamiento sanitario.

En cuanto a la situación económica, la emisión monetaria que llegó a niveles inéditos producto de las asistencias del Gobierno a empresas y particulares, combinado con una muy fuerte caída en los ingresos fiscales provocada por el parate económico, derivaron en una situación delicada y de difícil gestión en el corto/mediano plazo. Nadie quiere pesos y todos demandan dólares, lo que ha provocado el alza sostenida de los tipos de cambio alternativos al oficial. Más allá que en estos días se han tomado medidas, vía emisión de Bonos, para “retirar” pesos del mercado, creemos que inevitablemente en el mediano plazo, esta situación va a derivar en mayor o en menor medida en tensiones inflacionarias.

En resumen, contexto delicado y con pronóstico reservado. Si el Gobierno no da un mensaje claro de que va hacia un horizonte de austeridad del gasto e intento de equilibrio fiscal, vemos con reserva el corto y mediano plazo económico. Esperamos no tener desenlaces no deseados (solo basta revisar un poco nuestra historia) y que se tomen rápidamente medidas que motoricen la economía.

Claudio Cucatto