Actualidad económica 1-05-22

Resulta prácticamente imposible comenzar a hablar de la coyuntura económica dejando de  lado la preocupante actualidad política. Y en este punto, cobra vigencia un dicho muy sabio que plasmo José Hernández a través de su Martín Fierro: “si entre ellos se pelean……” (todos conocemos lo que sigue). Estamos observando casi con asombro (aunque en la Argentina de hoy ya casi nada sorprende) como se resquebraja rápidamente la coalición gobernante. El ala fuerte del Cristinismo cuestiona diariamente la autoridad presidencial y a su ministro de economía con dureza, ante el silencio aprobatorio de su líder. Obviamente, la situación económica denota el poco margen de maniobra para encauzar hacia un camino de recuperación y nadie quiere “pagar la cuenta”. Y lo más inquietante es que a este gobierno le restan largos dieciocho meses de gestión.

Entrando ahora sí en la situación económica de estos días (todo se muestra tan volátil que es difícil referirse a más de un mes), los indicadores nos muestran la delicada actualidad y preocupación por lo que viene. Más allá de que el acuerdo con el FMI despejó en principio la posibilidad de desbordes en la cotización del dólar, también pautó el cumplimiento de determinadas metas trimestrales de algunas variables (déficit fiscal, emisión, inflación, subsidios) que no se vienen cumpliendo. Claro, el gobierno se encuentra con la famosa “manta corta” y no puede dejar de lado la acuciante situación social. Veremos si se negocia con el FMI un waiver o perdón, o si intenta replantear las exigencias iniciales. Otra de las metas de difícil cumplimiento es el atesoramiento por parte del Banco Central de dólares. Con este valor del dólar oficial (más allá de que aumento el ritmo de devaluación en 2022) los importadores compran todo lo que pueden (poco por cierto, dadas las restricciones actuales) y los exportadores demoran la liquidación de sus divisas a la espera de una mejora en el tipo de cambio.

El índice inflacionario de marzo no hizo más que corroborar lo que planteábamos en el comentario anterior; la inflación sigue en alza, se espera un piso del 6 % para abril, y todo esto con tarifas públicas, transporte, dólar oficial, etc. con precios atrasados y con compromiso de bajar los subsidios en el corto plazo.

Los dólares financieros (blue, contado con liqui, etc.) muestran un movimiento de sube y baja en los últimos días, con valores similares a la fecha a los de fin de 2021. Con una inflación acumulada superior al 20 % en lo que va del año, se espera que más tarde o más temprano estos valores se acomoden en alza.

Como vemos, la situación actual es frágil. Es imprescindible que las autoridades tomen las medidas necesarias para encauzar el rumbo económico y evitar desbordes a futuro.

Claudio Cucatto