Actualidad económica 1-04-21

Arranca el segundo semestre del año y todos los temores sobre el devenir de la pandemia, la situación sanitaria y su repercusión en la economía están a la vuelta de la esquina.

Los números del 2020 nos mostraron la cruda realidad de las decisiones tomadas; el largo encierro y el parate económico resultaron en caídas del PBI a valores históricos, índice de pobreza al 42 %, caída del empleo y cierres de empresas por la imposibilidad de sostener los costos ante la caída de sus ingresos. Se espera para el segundo semestre un repunte de la actividad, obviamente como rebote y en relación a los niveles bajísimos registrados en el mismo período del año anterior.

El Gobierno parece utilizar (como ya se ha hecho en otras oportunidades) el dólar y mantener planchadas las tarifas como ancla de la inflación. Durante marzo, el Banco Central bajó el ritmo de la devaluación del dólar oficial a aproximadamente 2 % mensual con el objetivo de intentar que los precios desaceleren la tendencia alcista. Llega el momento en abril y mayo del ingreso de dólares por la cosecha de soja y va a permitir un alivio en cuanto a disponibilidad de reservas líquidas. Ahora bien, habrá que ver si siguen las restricciones a las importaciones; se está dando el caso de que empresas y comercios remarcan con el famoso “por las dudas” ante la imposibilidad de calcular costos de reposición por no tener acceso a conseguir permisos de importación.

Las autoridades apuestan a un recupero del consumo de la clase media con la modificación en la ley del impuestos a las Ganancias que permitirá que los sueldos de hasta $ 150.000 dejen de tributar. Claro, como contrapartida, aumenta la presión tributaria a las empresas vía la alícuota del mismo impuesto y una suba de Ingresos Brutos en varias provincias.

En resumen, las medidas de corto plazo siguen mandando en la economía. En la medida que no se acuerde con el FMI, seguiremos con poco acceso al crédito internacional y las expectativas no son halagüeñas. Veremos hasta donde nos afecta la evolución del tema sanitario, pero no tenemos dudas de que lo más preocupante es la falta de perspectiva a futuro. 

Claudio Cucatto